sábado, 7 de marzo de 2009

Dry Your Eyes

A veces tengo que volver a luchar con mis fantasmas. No son imágenes del pasado, ni miedos acerca del futuro. Supongo que los espectros de otro tiempo que no sea el presente me han dado por ganado y me respetan. Pero hay una sombra que se cierne sobre mi, últimamente, tapa el teclado y no deja que pueda escribir cosas luminosas. Tú lo has notado. La verdad es que se me da muy mal disimular, verdad? Pensé que tras el escudo del monitor la cosa cambiaba, pero no. Y no está mal del todo, porque elijo que veas mis fallos y defectos y me gusta ver cómo reaccionas ante ellos, pues no son trucos ni trampas para ponerte a prueba; eso no me gusta. Mis fallos son mi vida y mi vida pone a prueba a la parte de ti que compartes conmigo; en el fondo mi vida me pone a prueba a mi.
Me gusta la lucha con mis fantasmas presentes, porque en el fondo son sólo míos y , aunque a veces cueste sangre, sudor y lágrimas, siempre los acabo descubriendo, bien en un casquillo que no hace buen contacto, en una cocina sin escurreplatos, en una calle del casco viejo azotada por el temporal de aguanieve... y cuando los veo y dejan de ser fantasmas, escribo.

3 comentarios:

Pilar dijo...

Cuando crees que los fantasmas se fueron es que uno ha comenzado a pararse.
Susurrante verdad la tuya, bella

Calliope dijo...

sigue batallando y los fantasmas serán muy pronto no más que simple neblina en tu memoria.

great post =]

Neo dijo...

@Pilar: de crío me gustaban los fantasmas, no me asustaban. Lo cierto es que me dan más miedo los supuestamente vivos... =)

@calliope: eso es, yo sigo...

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