sábado, 25 de octubre de 2008

Vórtices y Plug-ins

En inteligencia emocional hay un axioma básico que dice algo así:

"lo que no expresas es como si no existiera en absoluto"

A mi no me parece tan importante el hecho de expresar lineal y precisamente lo que uno cree sentir, puesto que es algo que paradógicamente creo que, si lograras hacer, revelaría una pobreza emocional enorme, una ventaja clara de la razón sobre el sentimiento que en mi naturaleza no es probable. Y eso que me considero inmensamente racional.
No, la cuestión no es transmitir ni comunicar algo concreto, si no de intentarlo, de enviar dosis elevadas de energía interna a otras personas o al universo en general, para demostrar que uno es algo así como una estrella, que los átomos de hidrógeno fusionan dentro y generan luz y calor y que el resultado no implosiona y colapsa sobre sí mismo, porque eso daría lugar a un agujero de gusano.

Tú y yo no queremos vérnoslas con un vórtice ni nada por el estilo, verdad?

Hay que demostrar que no se es un virus, que se está vivo, que se genera vida y no sólo datos.
Eso es lo que me digo a mi para seguir en este lío del blog, en este problema de la vida y en este insolucionable caos que soy yo.
Intento que me de igual lo que hagan los demás, pero me influye tanto... sobre todo algunos que son más iguales que otros (pero iguales a mi? o complementarios? qué lío).


* Cuando todo va mal, cuando todo va bien, cuando me canso de dar, cuando él se cansa de vivir y quiere apagar su rugido distorsionado y sus chirridos de dolor. Cuando el choque con el universo vence mis fuerzas y cuando estoy volando empujado por el viento solar y la fuerza de Coriolis, la música me inunda mientras hundo el pie en el acelerador y me siento partícula veloz, sin masa, poderosamente frágil, inmensamente mutable, atormentadamente zigzagueante y esperanzadamente negra, que no va a ninguna parte y sin embargo se siente feliz.
Está bien claro que mi plugin baby es mi coche.


PlugIn Baby (Muse)

1 comentario:

Sara M. dijo...

Son las cuatro, o las tres.
Apesto a tabaco sin haber fumado.
Hace unos instantes formaba parte de una masa que saltaba y se movía al ritmo frenético de la música.
Ahora vuelvo a ser yo, mientras te leo, mientras te siento. Qué a gusto...!

Datos personales